domingo, 27 de septiembre de 2009

Acuerda el G-20 regular bonos de banqueros y ejecutivos financieros.


PITTSBURGH, Pensilvania, 24 de septiembre.


Los jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de los 20 países con las economías más grandes del planeta (G-20), alcanzaron un "acuerdo básico" para limitar los bonos que se hacen los banqueros y los ejecutivos de firmas financieras, a quienes se les atribuye la recesión económica mundial. Al iniciar la reunión del G-20, con la cena de trabajo que encabezó el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anfitrión del encuentro, comenzaron a surgir los primeros compromisos de este exclusivo grupo de países, cuyo objetivo primordial en Pittsburgh es definir nuevos parámetros macroeconómicos que puedan acelerar la recuperación global y contengan la continua pérdida de empleos y aumento de pobreza, sobre todo en los países en vías de desarrollo.

En conferencia de prensa, Timothy Geithner, secretario del Tesoro estadunidense, explicó que los países del G20 lograron un consenso con los "lineamientos básicos" del proyecto para reducir y limitar los bonos multimillonarios que se reparten los banqueros y ejecutivos de las firmas financieras de los mercados bursátiles, aun cuando promueven las inversiones de alto riesgo y que, en el caso de Estados Unidos, propiciaron la debacle financiera que azota a todo el planeta."El compromiso involucra el establecimiento de reglas y estándares en cada país, y serán supervisadas por la Junta de Estabilidad Financiera (JEF)", anunció Geithner en la conferencia de prensa.La JEF, que está integrada por gobernadores de bancos centrales y reguladores de varios países, tendrá que imponer los métodos de evaluación que determinará las sanciones y cuantificación de los bonos que se dan los banqueros.

Este compromiso del G20 había provocado tensión en Estados Unidos, porque el gobierno de Obama estaba siendo presionado por los países europeos para que impusiera limitaciones a sus banqueros y firmas financieras, sobre la manera irracional como compensan a sus dirigentes, aun en situaciones de crisis.La reunión del G20 que se está celebrando en medio de una severa recesión que, de manera ortodoxa está provocando aumentos en la tasa de desempleo mundial, sigue siendo también el foco de manifestaciones de rechazo de organizaciones no gubernamentales que se declaran en defensa de la sociedad común y corriente, a la que los gobiernos desprotegen por apoyar con miles de millones de dólares a la banca y al sector financiero privado.En torno a la reunión del G20, cuya sede oficial en Pittsburgh, es el centro de convenciones David Lawrence, se registró un enfrentamiento entre varios cientos de manifestantes con la policía y equipos especializados antimotines.

Los manifestantes, de acuerdo con la policía local, no tenían permiso para realizar su marcha; usaron botes de basura, varillas, latas y botellas contra los uniformados que les respondieron lanzando gas lacrimógeno, con lo cual no sólo los dispersaron, sino que lograron dominarlos.Las manifestaciones ocurrieron a poco más de 2 kilómetros del centro de convenciones de Pittsburgh, el cual está totalmente resguardado por unos 4 mil policías y unos 2 mil 400 miembros de la Guardia Nacional.La agenda del G20 se concentra en equilibrar los problemas de la economía global para contener sus efectos negativos sobre la población económicamente más desprotegida.

Los países del G20 tendrán que concretar compromisos contenciosos como la propuesta de Estados Unidos, de resolver con acciones legales (imposición de tarifas arancelarias para obligar la apertura de mercados) la problemática del déficit comercial que tienen con países como China, entre otros.El secretario del Tesoro del gobierno de Obama, explicó, incluso, que ahora la Casa Blanca apoya la petición del gobierno de China --como una de las economías más grandes del mundo-- para conseguir una posición de mayor influencia dentro del Fondo Monetario Internacional (FMI) y ejercer un mayor peso a la hora de votar sobre asuntos internacionales, lo que por el momento no acepta la Unión Europea.Otro de los temas que se discute en la agenda del encuentro, y del cual se espera se logre un compromiso este viernes, cuando concluya la reunión de Pittsburgh, es la implementación y promoción de políticas ecológicamente responsables, como vía para continuar aliviando el problema del sobre calentamiento de la tierra, asunto que es uno de los tópicos que está patrocinando y empujando el presidente Obama.

El G20, compuesto por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido, Rusia, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, Corea, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea, es considerado por algunos expertos como otra agrupación que solamente hace compromisos de palabra y que, en muy pocas ocasiones no logra materializar, debido a las crecientes e irreparables diferencias que se tienen entre algunos de estos países, y que en su mayoría se avocan al sector comercial y bancario.

martes, 22 de septiembre de 2009

Reunion G20


El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el domingo que presionaría a los líderes mundiales esta semana por una reforma de la economía mundial en respuesta a la crisis financiera más profunda en décadas.


En Europa, funcionarios siguieron presionando por un acuerdo para reducir los bonos y pagos a banqueros en una cumbre de dos días de líderes del Grupo de los 20 que comienza el jueves.
La cumbre se realizará en el ex centro siderúrgico de Pittsburgh, marcando la tercera ocasión en menos de un año en que los líderes de países que representan cerca del 85 por ciento de la economía mundial se reunen para coordinar sus respuesta a la crisis. Obama dijo que la economía estadounidense se está recuperando, incluso aunque el desempleo continua alto, y que ahora es el momento para rebalancear la economía mundial tras décadas de sobreconsumo de Estados Unidos.


"No podemos volver a la era en la cual los chinos o los alemanes u otros países sólo nos vendían todo a nosotros, estábamos tomando una gran cantidad de deuda en tarjetas de crédito o prestamos hipotecarios, pero no les estábamos vendiendo nada a ellos", dijo Obama en una entrevista con la cadena de televisión CNN.


Durante años, antes de que la crisis estallara en el 2007, economistas habían advertido de los peligros de desequilibrios en la economía mundial, por los enormes superávits comerciales e incrementos de reservas en divisas de parte de exportadores como China, y al mismo tiempo grandes déficit en Estados Unidos y otras economías.


Con los consumidores estadounidenses conteniendo el gasto luego de que cayeran los precios de las viviendas y mientras el desempleo trepa, Washington quiere que otros países se transformen en motores del crecimiento.


"Eso es en parte lo que la reunión del G20 tratará, el asegurar que exista una economía más balanceada".


China ha sido por bastante tiempo el objetivo de los llamados de Occidente para que su enorme población gaste más. Es poco probable que haya un cambio significativo en la política económica cuando el presidente chino, Hu Jintao, se reuna con Obama esta semana.


El Gobierno de China reaccionó con enojo este mes cuando Obama impuso aranceles de emergencia a la importación de neumáticos chinos. Algunos economistas temen que la disputa sobre neumáticos pueda hacer más difícil que los líderes renueven sus promesas de evitar el proteccionismo cuando se reunan en Pittsburgh, y mucho menos discutir una gran reforma de la economía mundial. Sin embargo, los llamados a un nuevo equilibrio están aumentando.


"Necesitamos tener un rebalanceo del crecimiento e incrementar el consumo en mercados emergentes para tener suficiente crecimiento en el corto plazo" dijo el presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Dominique Strauss-Kahn.

lunes, 14 de septiembre de 2009

¿Tocará subir el IVA después de elevar los impuestos sobre el rendimiento de capital?



La quiniela sobre que impuestos serán modificados durará hasta por lo menos octubre cuando se comiencen a elaborar los Presupuestos Generales. Mientras tanto la incertidumbre reina entre lo ciudadanos, ya sean trabajadores, empresarios, ahorradores o consumidores. Todos los expertos consultados coinciden que en época de crisis hay que hacer todo lo contrario de lo que se está haciendo: bajar impuestos y reducir el gasto.


Con toda seguridad serán los ahorradores los penalizados, elevando la presión fiscal sobre el rendimiento de capital, aunque todavía no se saben los detalles. Los expertos critican esta falta de transparencia. El Ejecutivo está transmitiendo a cuentas gotas los planes que tiene para valorar el impacto que podrá tener. “Lo más importante sería conocer de forma definitiva la propuesta del Gobierno para terminar con la incertidumbre y la inseguridad que se está generando.


La crisis está erosionando las arcas del Estado, tanto por la caída en la recaudación a través de impuestos por la contracción económica –en los primeros siete meses del año se alcanzó una cifra de 94.300 millones, un 17% menos que en el mismo periodo de 2008- y del aumento del gasto público en un 22%, gran parte motivado por los 25.000 millones que se han invertido para combatir la recesión económica.


Una situación que ha provocado aumentar el agujero negro que está siendo las cuentas públicas. El déficit se ha desbocado hasta los 49.600 millones, un 4,69% del PIB, y se encamina al 10% al final de año, lo que supone unos números rojos cercanos 100.000 millones.